
Una robótica diseñada para que las personas puedan lograr lo que no pueden hacer por sí mismas

Todo comenzó con una pregunta que un joven ingeniero no conseguía sacarse de la cabeza. En el club de robótica de la École polytechnique, Nicolas Simon vio cómo una máquina aprendía a caminar y pensó en su hermano, que estaba perdiendo esa capacidad. Si un robot puede caminar, ¿por qué no crear uno que camine por él?
Wandercraft se fundó en París en 2012 para responder a esa pregunta, y la respuesta requirió una década de trabajo de ingeniería: un exoesqueleto que se equilibra por sí solo, para que no tenga que hacerlo la persona que lo lleva. En 2019, Atalante se convirtió en el primer exoesqueleto de marcha autoequilibrado en obtener el marcado CE en Europa.
Esa misma tecnología acompaña hoy a las personas en su rehabilitación en más de 150 centros clínicos y de investigación, sale de la clínica para llegar a los hogares con Eve y está presente en Calvin, nuestra familia de robots humanoides diseñados para los trabajos más duros de la industria. Tres productos, dos mercados, una convicción: la robótica debe ayudar a las personas a lograr lo que no pueden hacer por sí mismas.
La misma tecnología de estabilización autónoma a tres escalas: desde un exoesqueleto clínico hasta un humanoide diseñado para la fábrica.

Nuestro exoesqueleto clínico, que permite a los pacientes caminar con las manos libres durante la rehabilitación, sin muletas.

Nuestro exoesqueleto personal, diseñado para salir de la clínica y volver a casa con la persona que camina con él.

Nuestro robot humanoide, diseñado para las tareas más pesadas y repetitivas de una planta industrial.
Catorce años, tres robots y una idea que nunca nos abandonó. Desplázate horizontalmente para seguirla.
Nicolas Simon, Matthieu Masselin y Jean-Louis Constanza fundaron Wandercraft en París, impulsados por un hermano y un hijo que estaban perdiendo la capacidad de caminar.

Los primeros ensayos clínicos a nivel mundial con nuestros prototipos demuestran que las personas con paraplejia pueden caminar sin necesidad de usar las manos ni muletas.

El primer exoesqueleto autoequilibrado del mundo recibe la homologación en Europa y permite que sus primeros pacientes caminen en centros de rehabilitación.

Atalante recibe la autorización de la FDA para la rehabilitación tras un ictus, lo que abre las puertas de las clínicas estadounidenses y, al año siguiente, de nuestras operaciones en Estados Unidos.

En París 2024, nuestros exoesqueletos llevan las antorchas olímpica y paralímpica, con portadores como Thibault Simon, el hermano cuya historia lo inició todo.

Nuestro exoesqueleto personal autoequilibrado entra en fase de ensayos con personas con lesión medular, en el Bronx VA y en Kessler.

El Grupo Renault entra en el capital y se suma como socio industrial, junto con una ronda de financiación de serie D para ampliar la producción en todo el mundo.

Tras más de una década de trabajo en ingeniería de exoesqueletos, el primer prototipo de Calvin toma forma en 40 días. Calvin-40 se presenta con el Grupo Renault como primer cliente.

Calvin-40 ya está trabajando en la línea de producción de la planta de Renault en Douai, con una flota de 350 robots prevista para 2027.

Eve se convierte en el primer exoesqueleto personal autoequilibrado autorizado para su uso en el hogar por personas con lesión medular.

Más de 175 expertos de primer nivel en inteligencia artificial, robótica e industria, que trabajan desde nuestras sedes de París y Nueva York.


















No solo contratamos a personas. Formamos un equipo de pioneros, mentes curiosas y personas con iniciativa que quieren cambiar el mundo, paso a paso.
Presenta su candidatura
Nuestra oficina de París cuenta con su propio centro de marcha; hay otro en Nueva York y estamos abriendo más por todo Estados Unidos. Los usuarios se entrenan en el edificio todos los días, así que aquí nadie tiene que preguntarse para quién trabajamos.
Control de todo el cuerpo, inteligencia artificial integrada, seguridad certificable, robots que transportan personas y robots que transportan cargas, y una línea de producción a la espera de una respuesta.
Nuestro programa interno Expert Track permite a los ingenieros especializarse en un ámbito concreto en lugar de ascender por la vía de la gestión. Aquí, la experiencia no se mide únicamente por el número de personas a su cargo.
París y Nueva York, unidas de forma deliberada: eventos para toda la empresa cada año y compromisos en materia de bienestar que plasmamos por escrito.
Ven a dar forma a la próxima generación de robótica médica y humanoide, impulsada por la inteligencia artificial y por un propósito.